martes, 14 de agosto de 2007

La mujer ideal es ajena

Alguien me sugirió que escribiera sobre el tema y quien dijo miedo….

No seria justo y tampoco posible señalar solo una, cuando en realidad todas dentro de su maravillosa esencia tienen rasgos inolvidables. Como olvidar aquellas que con paciencia casi pedagógica (maestras), que se desprendieron del interés absurdo por quedar bien y posar de beatas, se dedicaron a orientarnos para construir hasta donde nuestra terquedad lo permitió, un mejor amante para beneficio propio, por lo menos mientras nos prestaron el corazón por un ratico, como dice la canción.

Jamás podré olvidar como, una gran amiga, me hizo caer en la cuenta de aquella especie de trote equino del que hacia gala cuando presumía estar bailando. Cada apunte que desafiaba mi supuesta autoridad en el tema era el mayor aporte al crecimiento necesario que todo hombre debe emprender en el desconocido terreno emocional que procuramos compartir con las mujeres que nos rodean. Si reflexiono al respecto, cada avance experimentado por alguna mujer, fue obtenido gracias al cuestionamiento de otra.

No hay nada más gratificante que verse reflejado en los ojos de una mujer enamorada, pero a la vez nada más dilatorio del necesario mejoramiento porque en estas condiciones se ven virtudes incluso ante el más estruendoso defecto. En este terreno se agradece mucho más la crudeza de una critica, porque no hay nada mas frustrante que descubrir el semejante despliegue histriónico de un orgasmo fingido. Si nos atenemos a los comentarios de algunas mujeres, el asunto es una practica deliberada y casi rutinaria, que impide que el destinatario de tan ingrato “consuelo” estimule su ya de por si escasa imaginación en la búsqueda de mejores técnicas que se retribuyan en notables resultados.

En cambio es tan retador un contundente “ya ?” o “no pensaras dejarme iniciada ? ” siempre y cuando el interés sea lograr mayor sintonía, porque si el interés es salir de eso, hasta entendible es entonces el semejante teatro que hace palidecer hasta a la mas rutilante y cotizada estrella del cine porno.

El prototipo más conocido de mujer contiene un alto grado de temor, un temor que ha sido infundado sistemáticamente a través de las generaciones para mantener un supuesto “orden” social, con dogmas dictados desde la hegemonía machista que busca conservar la exploración, la liberación, el disfrute sexual y todas las demás connotaciones maravillosas del mayor de los placeres como un prestigio exclusivo de los hombres. Sin embargo, cada vez es menos flagrante la ingerencia machista, pero ya construyó un paradigma, que como todos los paradigmas, se transmite a través del imaginario colectivo como verdad irrefutable que no requiere ser demostrada.

La mujer de hoy puede estar enfrentando temores como un cuento para asustar niñas: entrar en el mercado de objetos sexuales y convertirse en esclavas sin ningún control sobre su propio cuerpo. Esa es una experiencia a la que todos los hombres nos hemos sometido alguna vez y constituye la mayor felicidad a la que mortal alguno pueda tener acceso y no puede constituir jamás una posesión maligna, ni mucho menos considerarse un error esas locuras que se comenten mientras se es esclavo del placer, es decir, encoñado. Porque es imposible estar equivocado siendo feliz.

Cada vez es mas frecuente ver como existen mujeres que se liberan “parcialmente” de tantos prejuicios y excursionan en ese mundo exclusivo hasta ahora para los hombres y se atreven a explorar su sexualidad sin temores y a descubrirse en todo el sentido de la palabra. Digo “parcialmente” porque también pretenden conservar su estatus en la sociedad machista que desafiaron y pretender ser aceptadas como niñas “bien” de esa hipócrita sociedad. Seria mas sano si consideraran un enfoque distinto, libre de esos prejuicios y establecieran patrones distintos de moral y aceptación en los que se valore más la esencia que la frecuencia y la diversidad en las prácticas sexuales, que se castigan con el titulo de promiscuidad, especialmente para mujeres.

Es contradictorio ver como son precisamente mujeres las principales defensoras de un orden moral y social que solo ha servido para limitarlas, aislarlas y discriminarlas. Pero es cierto, las criticas mas acérrimas de una mujer que decide liberarse de prejuicios son las demás mujeres. Esto se conoce como un paradigma. Pero sucede porque siguen concibiendo su felicidad a través del libreto tradicional que las obliga a ser madres y esposas abnegadas para tener acceso al “club” y resulta que ambas son pretensiones excluyentes. No se puede ser feliz dándoles gusto a los demás. Eso se llama carácter o si prefieren, personalidad.

Por fortuna existen esas mujeres libres, que sin recatos se revelan y nos permiten conocer esa faceta todavía intimidante para nosotros pero a la vez desafiante y retadora que nos estremece las entrañas en una especie de reacomodación sísmica que nos arrebata el control pero le agrega emoción a nuestras cada vez mas rutinarias vidas.

También resulta que nosotros pretendemos de dos extremos, ambos. Nos trasnocha esa mujer desinhibida y feliz, pero estamos condicionados a construir familia con otra distinta, casi una beata reprimida y baluarte de las mas ultra-conservadoras costumbres.

Esa es la naturaleza humana, un entramado de contradicciones en donde construimos unos imaginarios que contradicen nuestra naturaleza misma. Eso explica porque tanta infelicidad; nuestros deseos, acciones y patrones sociales están totalmente divorciados. El mayor divorcio se evidencia en la infracción de la más difícil de las normas, la fidelidad. Porque la verdad sea dicha, no hay mujer más deseada que la mujer ajena, aquella que nos está prohibida, que no nos da ni la hora o que simplemente no podemos conquistar y se mantiene en un estado de sublimación mientras este fuera de nuestro alcance; pero desaparece gradualmente cuando nos corresponde. Pocas normas sociales tan antinaturales como la monogamia, por eso la infidelidad es tan frecuente, porque es natural.

Ante una relacion de pareja el intruso o la intrusa tienen todas las de ganar, tienen el factor sorpresa, la novedad, alimentan la curiosidad y el sentido de aventura que suprime el matrimonio con su irremediable tendencia a la rutina y la monotonía que se construye con la convivencia.

Hay un tipo de mujer de la que tengo un vago recuerdo, aquella puritana, en exceso pudorosa y conservadora con la que dan ganas de procrear y compartir el resto de nuestras vidas, pero agregándoles picardía, coquetería, sensualidad y malicia.

Tal vez no exista una mujer con todo lo que pretendemos, o tal vez todas lo tienen, pero solo nos dejan ver lo que consideran conveniente……en fin, siempre serán un enigma para nosotros los hombres, un hermoso enigma sin el que resulta imposible concebir nuestra misión sobre la tierra. La mujer ideal no puede existir por lo mismo, por ser ideal. Es una creación de nuestra mente que desde cada experiencia de vida mezcla un poquito de nuestra madre, hermanas, abuelas, tías, primas, amigas y novias que resulta en una fantasía, moderna, decente, loca, sensual, prohibida y encantadora que convierta a una mujer de carne y hueso con algunas virtudes y muchos defectos, como cualquier ser humano, en nuestro gran motivo para sonreír…….


1 comentario:

claudia.garzon32@gmail.com dijo...

La mujer ideal si existe.Yo soy una.Lo que no existe es el hombre que piense, sienta y viva con una sola mujer ideal.Los hombres usan el matrimonio no sólo para tener una familia( incluye comodidad,adorno social, hijos y una supuesta moral) sino para presentarse como un ser con "compromisos familiares" , irremediablemente atado que no puede seguir prometiendo legalidad y que solo es altamente HONESTO cuando revela que es casado ante las mujeres con las que quiere buscar encuentros sexuales con o sin alguna dosis de ansiedad, euforia, y eso si mucho engaño para mantener activo el interés,creencia y esperanza en que ambos construyen amor, amor del bueno .No amor legalizado, aburrido y lleno de hogar que mata pasión.Por qué sucede esto en cualquier parte del mundo? Por el concepto dramaticamente errado ,por machista que tienen los hombres.La esposa se convierte en un adorno que rescata su moralidad y farsa .El hogar es su territorio donde fijan pautas y se sienten soberanos.Fuera del hogar se convierten en unos mendigos con exaltada lujuria dispuestos a vender su alma al diablo con tal de acrecentar el numero de mujeres , independientemente de los propositos ,amor y sexualidad de ellas .Quieren siempre estar "conquistando" mientras la mujer ideal la tienen en sus narices en el refrigerador de su casa.Asi, que no me vengan con el cuento que este comportamiento extrapareja, extramatrimonial, extracompromiso amoroso serio ( como se quiera llamar) es todo culpa de las mujeres que se "olvidan" del sexo al dedicarse a los hijos , al trabajo, a su madre enferma, a los quehaceres domesticos ...Es que el 95% de los hombres no concibe que tenga la felicidad de encontrar todo esa lujuria, morbo, eroticismo y ademas AMOR en su propia casa , porque sencillamente no lo quiere creer o no le conviene creer para seguir de irresponsable, desleal y egoista.O no sabe tratar a una esposa como mujer o dessexualiza el potencial amatorio de ella, desvalorizandola impunemente.
Por consiguiente, que se viva plenamente en pareja estable dependera de una cambio paradigmatico , cultural , moral y psicologico en el Hombre - quien hasta ahora se adjudica el derecho de usar el concepto de Familia, Hijos para fastidiarle la sexualidad y el amor de mujeres que hasta creen que las vainas son y seran asi siempre y que ella debe soportarlo todo por mantener al padre de sus hijos durmiendo en su "hogar" como todo un machote despues de las contiendas amatorias "sin impoortancia".
Egoistas profundamente egoistas es lo que son .Saben muy bien que la soledad, deseos y cuentos de principes confabulan a favor de ellos al permitir : 1)el usufructo del cuerpo ademas sin ninguna precaución para la salud sexual y en definitiva 2) la vida misma de las mujeres ideales congeladas ante la ceguera y falsedad de maridos machistas con prejuicios sobre el amor y la felicidad en este mundo.